Comité de Apoyo a la Revolución en el PerúCirco electoral en Perú
20 de mayo, 2000
Fujimori vs. el contricante Made in USA
La lucha en la clase dominente en torno al resultado de los votos demuestra que es intense y que al imperilismo estadounidense le preocupa que la inestabilidad política aumente, tanto en Perú como en el resto de la region.
Fujimori ganó las elecciones de 1990 y ahora quiere aferrarse al poder por medio de una tercera elección. Con el pleno apoyo de Estados Unidos Fujimori ha gobernado con medidas dictaroriales desde 1992 cuando lanzó un "auto golpe" ante los avances de la Guerra popular que dirige el Partido comunista del Perú. Consecuentemente puso su propio Congreso, elaboró una nueva Constitución y designó a los juristas, todo para redoblar los ataques contra el revolución.
Desde que empezó la campana electoral, Fujimori no a escatimado recursos ni trucos para mantenerse en poder. La Constitución que él mismo elaboró en 1993 prohíbe que un la reelección a un tercer turno y, cuando en 1997 tres juristas constitucionales concluyeron que eso quería decir que Fujimori no podia ser candidato otra vez, Fujimori los destituyó y cuando fuerzas de la oposición organizaron un referendo contra su candidatura, el Congreso, controlado por Fujimori, simplemente lo anuló.
El proceso electoral, como siempre, ha sido un circo de corrupción y fraude que ha alcanzado nuevas alturas. Los candidates protestaron y dirigieron masivas protestas en Lima mientras los partidarios de Fujimori atropellaron el supuestamente imparcial proceso electoral democrático. Durante la calpaña electoral Fujimori ha trabajado estrechamente con el jefe del aparato de inteligencia, y viejo agente de la CIA, Vladimiro Montesinos, para atacar a sus contrincantes, como lanzandoles piedras cuando en campaña o cortándoles la electricidad. Por medio de periódicos, TV y la radio los calumniaron. Uno de los grandes escándalos sucedió cuando se dio a conocer que sus partidarios fraguaron millones de firmas de electores registrados.
Los partidarios de Fujimori no ocultaron que premiaron con comida y terrenos a los que votaron por él. Además, en unas partes hubo hurnas repletas con votos, en otras desparecieron las urnas y muchos que fueron a votar se enteraron que horas antes alguien había votado en su nombre. Para colmo, los militares se encargaron de trasladar las urnas para el conteo y aun en la Internet sus partidarios desafiaron el conteo official.
Toledo ¿quién?
Alejandro Toledo, el candidato por la coalición Perú Posible surgió como el único verdadero rival a Fujimori en los comicios. Toledo se presenta como un hombre humilde, un limpiabotas de raíces indígenas que dice estar de todo corazón con el pueblo. Se quiere hacer pasar como un desconocido, una verdadera alternativa al reino de terror de Fujimori, un representante de los obreros y campesinos y se dice que su repentino ascenso se debe a un movimiento de bases, a un auge popular que apunta destituir al tirano corrupto.Pero Toledo viene preparándose desde hace décadas para gobernar un país del tercer mundo en beneficio del imperialismo. Si bien es cierto que nació pobre, de joven tuvo contacto con el Cuerpoo de Paz que los ayudó a matricularse en prestigiosas universidades de Estados Unidos, donde obtuvo dos maestrías y un doctorado en economía de Stanford y trabajó en el Instituto Harvard para el Desarrollo Internacional. Su esposa, nativa de Bélgica, también estudió en Stanford y es ciudadana estadounidense desde hace años. Toledo fue economista del Banco Central de Perú y ministro de Trabajo en los años 80; ha sido empleado del Banco Mundial y conoce muy bien a los empresarios peruanos, hasta estableció un negocio para dar consejos a empresarios natives y extranjeros. Además se dice que ya se entrevistó con Montesinos y las fuerzas armadas.
Toledo está aprovechando el odio popular contra Fujimori, pero al igual que Fujimori representa y sirve los intereses de los grandes capitalistas y grandes terratenientes, fuerzas de clase íntimamente ligadas al imperialismo. El los últimos años, el gobierno de Fujimori, con pleno respaldo de Estados Unidos, ha persistido con su política de quemar todo, aplastar a todos y reprimir a todos, a tal punto que no solo se ha Ganado la ira de las masas básicas sino de amplios sectores de la sociedad. Ha habido protestas de mile sy miles de ciudadanos de todos los sectores sociales que continúan hasta hoy. Y no solo eso, incluso sectores de la clase dominante esán hartos dele descarado uso de la policía y el aparato de inteligencia para reprimir a la oposición electoral.
La candidatura de Toledo se da en momentos en que hay considerable oposición a Fujimori, aunque el proceso electoral no le ofrece verdaderas soluciones al pueblo. La plataforma de Toledo indica que continuaría el programa económico de Fujimori. ¿Qué significa eso para el pueblo peruano? Significa que más del 50% de ellos seguirá trabajando por un salario pro debajo del nivel official de pobresa. Y aun si gana Toledo y cumple con su promesa de abrir 400.000 empleos, no sería suficiente para satisfacer a los millones que necesitan trabajo; significa que se seguiría privatizando los recursos naturals y económicos, vendiendo el futuro del país al major postor internacional (por una fracción de su valor). La presidencia de Toledo no resolvería la agobiante pobreza impuesta por el imperialismo bajo los auspicios del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.
Estados Unidos demuestra que es el patron
El día de las elecciones las encuestas de boca de urna indicaban que Fujimori carecía de una mayoría de votos y que probablemente habría que ir a la segunda vuelta. Unas encuestas hasta indicaban que Toledo iba ganando cuando misteriosamente el conteo de votos empezó ha hacerse muy despacio, las balotas empezaron a llegar al centro de computo con mucho retrazo y hasta descubrieron a partidarios de Fujimori con balotas ya marcadas y otras con cera sobre la caja para marcar de los otros candidatos para que registrara. Cuando informes de prensa empezaron a avizar que Fujimori tenía una mayoría y que no sería necesario hacer una segunda vuelta Toledo denunció que se estaba haciendo un fraude, dijo que no reconocería su triunfo y convocó protestas en Lima a la que acudieron miles de personas para exigir la segunda vuelta. A los manifestantes les esperaban latas de gas lacrimógeno, que estos devolvieron y piedras además al palacio presidencial.A esas alturas, el gobierno de Estados Unidos declaró que no aceptaría una victoria de Fujimori en primera vuelta. Ya dos día antes de que se dieran a conocer los resultados oficiales, el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart, dijo: "Esperamos que haya una segunda vuelta...". El embajador yanqui en Perú, el vicesecretario de estado y la secretaria de estado, Madeleine Albright, pidieron transparencia y una segunda vuelta. El 12 de abril la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) declaró que sus cálculos preliminares eran equivocados y que Fujimori no había obtenido el 50% más uno para ganar. Fernando Rospigliosi, un analista de Lima, dijo: "El momento que el embajador estadounidense dijo enfáticamente por TV que tenía que haber una segunda vuelta, sabía que habría".
¿Por qué se opuso Estados Unidos a una victoria de su títere en la primera vuelta? Como el mundo entero sabe desde hace años Estados Unidos ha respaldado entusiásticamente a Fujimori y a quien ha apoyado en la salvaje represión de la guerra popular y la detención y arresto de miles de revolucionarios y líderes. Cuando Fujimori concedió inmunidad incondicional para los militares y policías que torturaron y asesinaron a miles de peruanos con impunidad, Estados Unidos no dijo nada. Cuando Fujimori rechazó una decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (organismo de la OEA) y se retiró de su jurisdicción, Washington solo emitió una leve protesta. Cuando Fujimori aplicó las medias de austeridad exigidas por el Fondo Monetario Internacional que matan 36.000 niños al año, Estados Unidos lo alabó por traer orden y estabilidad a Perú.
A Estados Unidos le preocupa que las tácticas de Fujimori podrían corroer la base de apoyo entre la clase dominante y por tanto perjudicar el clima para inversiones imperialistas. El Wall Street Journal comentó: "En cualquier país, la ley y las prácticas democráticas están ligadas a la futura prosperidad.... No es necesariamente cierto que las corporaciones multinacionales ansían la democracia, aunque sí desean la estabilidad". El Washington Post comentó francamente sobre lo que está en juego para Estados Unidos en las elecciones peruanas: "A menos que el público peruano acepte la segunda vuelta, el país podría descender al mismo caos político que ya ha envuelto a los países vecinos de Ecuador y Colombia. El Sr. Fujimori ha ofrecido una alternativa cuasiautoritaria a ese tipo de caos. Sin embargo, sus tácticas se han convertido en una fuente de inestabilidad".
En última instancia y aunque Estados Unidos quiere evitar la inestabilidad, el pueblo revolucionario no permitirá que las elecciones, en las que se escoge un verdugo de la clase dominante, determinen su suerte, va a seguir luchando para avanzar la guerra popular maoísta, porqué no importa quién esté en el palacio presidencial el estado peruano solo puede servir a los intereses de los grandes capitalistas y de los terratenientes ligados al imperialismo, especialmente al imperialismo estadounidense. Los intereses de esos explotadores chocan con los intereses de la gran mayoría de los peruanos y el reemplazo de Fujimori con otro personaje, aunque reclame origen indígena, solo puede profundizar la pobreza, el salvajismo y el dominio estadounidense. El papel de las elecciones es reforzar y legitimar el gobierno de los explotadores y opresores del pueblo.
El Partido Comunista del Perú lo dice así: "...¿qué impican las elecciones? ¿necesita el pueblo concurrir a las ánforas? ¿le conviene al pueblo votar? Viendo la propia experiencia peruana. ¿qué transformación revolucionaria ha conquistado el pueblo mediante votaciones electorales o en activitades parlamentarias?; toda conquista ha sido arrancada en los hechos por la lucha popular".
El Comité de Apoyo a la Revolución en el Perú (EEUU)
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