Declaración del Comité de Apoyo a la Revolución
en el Perú en la ocasión del veintavo aniversario
de la Guerra Popular en el Perú

Mayo 2000

¡Por veinte años la bandera roja ha estado ondeando en el Perú! Campesinos, trabajadores, estudiantes y otros, dirigidos por el Partido Comunista del Perú (PCP), han estado librando una guerra popular para liberar a su país de los grandes capitalistas y terratenientes del Perú y su padrino imperialista, los Estados Unidos. Guerrilleros campesinos con armas en mano y cabeza en alto se inspiran por la visión de una nueva sociedad que le sirva al pueblo. Luchan no solo para ellos sino para el mundo entero. Mujeres, desafiando siglos de opresión, están en las primeras filas de la guerra revolucionaria como líderes en el partido y el ejército popular. Hoy el Comité de Apoyo a la Revolución en el Perú jubilosamente celebra los grandes logros de los últimos veinte años de guerra popular en el Perú y hace un llamado al pueblo de los Estados Unidos a redoblar nuestros esfuerzos para apoyar a nuestros hermanos y hermanas que están combatiendo en el Perú.

Hace veinte años, el PCP, dirigido por el Presidente Gonzalo, inició su trayectoria por el camino de la revolución nueva democrática- el camino estratégico que fue por primera vez trazado décadas antes por el gran revolucionario Mao Tsetung en la liberación del pueblo Chino. Aplicando las enseñanzas de Mao Tsetung a las condiciones del Perú, el PCP ha estado dirigiendo al pueblo a levantarse y liberarse.

El Perú, como todos los países oprimidos, desde hace mucho ha sido robado y saqueado por los imperialistas (en este caso, principalmente por los Estados Unidos) quienes colaboran con los grandes capitalistas y terratenientes del Perú para explotar la gente y la tierra. El PCP comprende que ninguna elección, ninguna reforma política o económica, podrá liberar al pueblo mientras que estas grandes montañas de explotación pesen sobre sus espaldas. El PCP está motivado por un conocimiento de que el viejo estado peruano tiene que ser destruído, que la dominación por los imperialistas tiene que ser barrida completamente, y que se tiene que construir una nueva sociedad socialista-- una sociedad basada en servir las necesidades del pueblo y que avanza la revolución mundial hacia el comunismo.

El PCP ha defendido firmemente y ha aplicado el principio Marxista-Leninista-Maoista de que una sociedad nueva y libertadora solo puede nacer por medio de una guerra revolucionaria de las masas, una guerra que se apoya en las masas para todo y que pone el poder en las manos de los oprimidos. Saben que esta forma de lucha- una lucha armada- es lo que se necesita hoy más que nunca, porque los imperialistas y reaccionarios nunca le entregarán el poder al pueblo pacíficamente.

El PCP incició la guerra popular en una remota región de los Andes, entendiendo que los campesinos serían la espina dorsal de la revolución. Llevaron su visión de una nueva sociedad revolucionaria a los campesinos- uniéndose a su lucha por la tierra y organizándolos en un ejército popular. Los combatientes heroicos del Perú han puesto en práctica el principio de Mao Tsetung de que el enemigo (los opresores) luchan de su manera, pero nosotros (los oprimidos) luchamos de nuestra manera. Iniciaron su Guerra Popular utilizando dinamita que lanzaban con hondas de origin Inca, con los pocos revólveres que tenían, y con otras armas hechas a mano, en vez de depender de armas modernas y tener que comprar éstas de los opresores. El PCP ha luchado "de nuestra manera"- demostrando lo que enseñó Mao Tsetung, de que en la lucha armada, lo decisivo es la gente, no las armas.

El meollo de la Guerra Popular es la construcción de Bases de Apoyo revolucionario donde las masas comienzan a ejercer un Nuevo Poder mientras que luchan por derrotar las fuerzas del viejo estado. En estas Bases de Apoyo forjan los comienzos de una nueva sociedad. Se eligen Comités Populares. Le quitan la tierra a los terratenientes y al gobierno y la distribuyen. Los viejos tiranos y opresores confrontan justicia verdadera a manos de las masas. Las mujeres que por tanto tiempo habían sido víctimas de violaciones y de abuso se levantan y llegan a ser líderes políticos y militares. El Nuevo Poder en las Bases de Apoyo le sirve a la lucha armada, fortaleciéndola con nuevos combatientes y proveyendo inteligencia contra las tropas del gobierno.

El PCP está construyendo la alianza estratégica de campesinos y trabajadores. Aplica la estrategia Maoista de rodear las ciudades desde el campo, cobrando fuerza gradualmente para poder derrotar al enemigo pedazo por pedazo. Esto le da tiempo a más masas a que se unan a la revolución y le permite a la Guerra Popular avanzar, confrontando difficultades, hasta que eventualmente pueda tomar los bastiones del poder en las ciudades.

Una de las lecciones más significativas de estos últimos veinte años en el Perú es que la revolución procede a través de vueltas y revueltas, y superando retrasos y dificultades. La Guerra Popular en el Perú ha demostrado que perseverar en el camino revolucionario y apoyarse en la profunda sed revolucionaria del pueblo es el único camino para avanzar y derrotar al imperialismo.

Desde de sus principios la Guerra Popular ha tenido que resistir los ataques genocidas de los régimenes apoyados por los Estados Unidos. La policía y el ejército del gobierno peruano han masacrado, torturado, violado, y desaparecido a miles de personas en su sucia guerra contra-revolucionaria. Para confrontar esto, el Ejército Popular ha llevado a cabo miles de acciones contra la policía y el ejército y ha dirigido a las masas a resistir las campañas brutales del gobierno para suprimir la revolución. Miles de luchadores heroicos han sido capturados, torturados, y encerrados en los horrorosos calabozos del Perú. Pero los hombres y las mujeres prisioneros han convertido estas prisiones en Trincheras Luminosas de Combate, organizándose ellos mismos para bregar con sus propias necesidades y para resistir atentados a matarlos. El régimen, con toda su brutalidad, no ha podido quebrantar su espíritu revolucionario.

Desesperados por aplastar este reto revolucionario "en su propio patio trasero," los Estados Unidos ha apoyado firmemente la contra-insurgencia del gobierno peruano. Ha suplido asesores militares bajo la cubertura de "guerra anti-narcótica", expertos en tortura entrenados en la Escuela de las Américas, armas modernas, satélites de espionaje, y una sarta completa de calumnias contra la Guerra Popular emitidas por los serviles medios de comunicación. La Guerra Popular ha procedido a través de un proceso en que hace avances revolucionarios y enfrenta ataques contrarevolucionarios del gobierno y los imperialistas-- profundizando sus raices entre las masas para confrontar los nuevos retos.

En 1992, respondiendo a los avances significativos de la Guerra Popular a través del país, el Presidente Fujimore lanzó un autogolpe de estado, estableciéndose como dictador y jurando que iba a aplastar la Guerra Popular una vez y por todas. Desencadenó un reino de terror en toda la sociedad peruana, arrestando a miles, masacrando prisioneros, y aterrorizando a la población. Luego, en septiembre del 1992, con la ayuda de las agencias de inteligencia de los EEUU, el gobierno de Perú capturó al Presidente Gonzalo y otros dirigentes importantes de PCP. El Presidente Gonzalo fue puesto en una jaula frente a los medios de comunicación del mundo. Desafió a sus captores con un poderoso discurso, declarando que su captura representaba solo un recodo en el tortuoso camino a la victoria. El Movimiento Revolucionario Internacionalista mobilizó a miles y miles de gente alrededor del mundo para defender la vida del Presidente Gonzalo y la lucha continua hoy día para romper el aislamiento cruel en que lo siguen sometiendo.

Con la captura del Presidente Gonzalo, la revolución se enfrentó a una coyuntura difícil. Una línea oportunista de derecha surgió diciendo que los reveses eran imposibles de superar y que la Guerra Popular debiera terminar. El Comité Central del PCP se opuso rotundamente a esta línea capitulacionista, declarando que la Guerra Popular está arraigada firmemente entre el pueblo y seguirá en adelante.

El Comité Central del PCP, en un documento del 1995 titulado ¡Superar el recodo, desarrollando la guerra popular! habló del papel decisivo de las masas en la actual situación, diciendo: "Es importante que tengamos en cuenta y saludemos con fervor el extraordinario Heroísmo y la Gran Firmeza en soportar sufrimientos y sacrificios por parte de las Bases de Apoyo. Masas que son un ejemplo para todo el pueblo peruano y merecen todo nuestro respeto y admiración, pues junto al Ejército Popular de Liberación y al Partido Comunista del Perú bregan codo a codo por mantener el Nuevo Poder cueste lo que cueste; desarrollando una nueva economía, nueva política, y una nueva cultura."

El PCP ha seguido luchando heroicamente bajo condiciones difíciles para superar este recodo en el camino. El gobierno ha hecho más intentos para aplastar el liderazgo del Partido, incluyendo la captura del Camarada Feliciano quien había asumido la responsabilidad de dirigir el Partido después del arresto del Presidente Gonzalo. Fujimori ha arrogantemente y falsamente proclamado numerosas veces que la Guerra Popular ha sido derrotada. Pero el pueblo de Perú quiere la revolución y el Partido se ha mantenido firmemente en el camino revolucionario que los llevará a la victoria.

La Guerra Popular en el Perú es algo precioso para los pueblos del mundo. En todos los lugares del mundo el imperialismo se engorda, se regodea, diciendo que éste es el mejor de todos los mundos posibles, mientras millones y millones viven con hambre y en la pobreza, sus recursos robados, su labor explotado. Pero hoy alrededor del mundo, también se libran guerras populares en Nepal y en las Filipinas, y los pueblos de muchos otros países están resistiendo, tomando las armas, y buscando el camino para liberarse. El ejemplo vivo del camino Maoista de Guerra Popular que se forja hoy en el Perú brilla como la esperanza de los oprimidos y el camino hacia el futuro.

En este veinteavo aniversario de la guerra revolucionaria Maoista en el Perú, el Comité de Apoyo a la Revolución en el Perú los saluda a ustedes, los heroicos combatientes que avanzan la Guerra Popular bajo nuevas y difíciles condiciones. Nosotros aquí en Estados Unidos, el país más responsible por la miseria en que viven los pueblos del mundo, proclamamos nuestro compromiso a unir a muchos más a defender la Guerra Popular en el Perú. Asumiremos nuestra responsabilidad especial de oponernos a todos los ataques que pueda lanzar los EEUU contra el pueblo del Perú, contra los presos revolucionarios, o contra el Partido Comunista de Perú que dirige su justa revolución.

¡Celebrar 20 Años de Guerra Popular!

¡Apoyar la Revolución en el Perú!

¡Defender la Vida del Presidente Gonzalo!
¡Romper el aislamiento!

El Comité de Apoyo a la Revolución en el Perú (EEUU)
PO Box 1246, Berkeley, California 94701
415-252-5786 * Fax: 415-252-7414